LA LUNA Y LA GRAVEDAD.

   El  estudio de la Luna ha tenido  una enorme importancia a la hora de comprender y desarrollar la nueva teoría sobre  la fuerza de gravedad o para determinar que no es la masa normal  que todos conocemos, la que produce la gravedad como dice la Ley de la Gravitación Universal de Newton. Esta  fuerza existe o hace que la gravedad sea lo que es, debido a la electricidad que se acumula en el interior de la masa  estelar o masa primigenia, la que hace que  la gravedad exista o que la masa desarrolle esa fuerza de atracción.

  EL ORIGEN  DE  LA  LUNA

    Hoy  existe  la creencia de que la Luna es parte de la masa de la Tierra, como explica la hipótesis más aceptada de la formación de la Luna. Esta hipótesis  imagina que el satélite de la Tierra fue un desprendimiento de una parte de la masa de  nuestro planeta  por disgregación de la masa principal,  cuando el planeta en el que habitamos se hallaba en estado  fluido,  magmático o incandescente.

      Otra hipótesis apunta a que, cuando la Tierra se hallaba en dicho estado de formación,  pasó cerca de la Tierra otro cuerpo  con la  suficiente  fuerza de gravedad  como para  arrancar una porción de la primigenia masa de la Tierra,  formándose así el satélite que conocemos como Luna. Esta hipótesis demuestra que no conocemos bien la fuerza de gravedad.

    El origen  o la formación de la Luna es algo muy distinto, que nada tiene que ver con las  hipótesis descritas anteriormente. A un cuerpo que desarrolle gravedad  (el Sol, la Tierra  o a cualquier otro cuerpo),  no le podrían  arrancar de su superficie ni la más pequeña  porción  de su masa  por más grande que fuese el cuerpo visitante: esto podría suceder  si los cuerpos no tuviesen gravedad o si esos cuerpos fuesen globos de gas (conjunto de masa que no desarrollará fuerza de atracción), pero la gravedad  hace que las masas tiendan a  concentrarse sobre el centro del cuerpo donde se genera con tal fuerza que es imposible que parte de su estructura se desprenda. La  superficie  permanece siempre unida al resto de la masa que genera gravedad por medio de la fuerza  de atracción.   

     La gravedad es una fuerza que generan los cuerpos formados por masa estelar (hidrógeno- metálico  o hidrógeno molecular), que es la masa que contiene la energía, que se fusiona en cada una de las estrellas y es la que produce y genera la fuerza de gravedad. Esto hace imposible que una parte de esa masa se pueda separar del resto de la masa que genera gravedad, si esto fuese así se rompería el equilibrio del proceso de termofusión – nuclear, quedando dicho cuerpo sin el desarrollo de esta fuerza,  pues la masa que desarrolla esta fuerza de atracción se comporta como dice la Ley de la Gravitación Universal de Newton, la atracción es proporcional al cuadrado de la distancia  del foco que  genera la gravedad, por lo tanto es imposible que ninguna estrella pueda arrancar o dividir la masa de otra estrella,  puede caer sobre ella o atraerla sobre sí, pero nunca dividir ni formar otros cuerpos que desarrollan gravedad.  

    La  Luna  se formó como cuerpo opaco u oscuro cuando la  Estrella- Luna se colapsó exteriormente, igual que todos los cuerpos que son esféricos y que existen en nuestro sistema solar u en otros sistemas estelares; como planetas o satélites, todos derivan del colapso de estrellas. En el Universo no se forman planetas ni satélites sin haber sido antes estrellas, es como pensar que pueden existir ancianos sin antes haber sido  bebes, o pensar que puede haber existido la gallina sin que surja primero el huevo. Los planetas y los satélites son cuerpos derivados del colapso de estrellas: (los  planetas o satélites son estrellas apagadas exteriormente). Luego la Luna, como cuerpo oscuro y esférico que es, tiene el mismo origen que los planetas,  el mismo origen que la Tierra. Cuando una estrella se apaga, lo hace sólo exteriormente, mientras  que en el interior continúa desarrollándose  el mismo proceso (la mecánica de termofusión – nuclear),  esta se desarrolla ajena a lo que ha sucedido en el exterior;  así continúa por otro  espacio de  tiempo (cientos o miles de millones de años) hasta que el  resto de la estrella, ya convertida en núcleo, se extingue del todo, entonces desaparece el motivo  de por qué existe la gravedad, o la verdadera causa de por qué existe esta fuerza. En este caso los planetas o satélites se convierten  en  pedruscos sin generar  ningún tipo de fuerza o energía.

    Que la Luna es el cuerpo más viejo del sistema solar era algo sabido antes de  empezar a estudiar este satélite.  Esta se pudo haber colapsado hace muchos millones de años, probablemente, más de 1.000 millones de años antes de que se formara la Estrella –Tierra.  La Gravedad de la Tierra, hizo de la Luna una compañera inseparable. Si la Luna da vueltas alrededor de la Tierra es porque ésta cayó dentro del campo de gravedad de la Tierra. La Luna, como todos los satélites que son esféricos, son de origen  estelar como la Tierra, Marte, Venus, Júpiter o cualesquiera de los satélites  esféricos de Júpiter, Saturno y Urano,  como Io, Europa, Ganímedes, la Luna, o Titán,  todos estos cuerpos son  derivados directos del colapso de estrellas, sólo se les llama satélites porque cayeron dentro del campo de gravedad de un planeta,  no  porque sean  cuerpos distintos de estos.

  LA GRAVEDAD  DE  LA  LUNA

    En  la actualidad  se dice que la Tierra es atraída  por la Luna  con la misma intensidad con que la Luna atrae a la Tierra y esto no es verdad: la masa que produce la gravedad de cada planeta  es el núcleo o la masa activa que forma el centro de cada  cuerpo que desarrolla gravedad. La Tierra tiene un núcleo de masa estelar de 6.940 km de diámetro,  mientras que  la Luna no tiene núcleo  o, sí acaso lo tiene, no supera los  200 km. de diámetro. Por los estudios que se han realizado, se puede asegurar que la fuerza de atracción  que desarrolla  la Luna es muy baja, un  2,7 % de la gravedad de la Tierra. Estos datos son más reales que las viejas aseveraciones que aseguraban que el núcleo de la Tierra era de 2.400 km.  de diámetro, por lo que la Luna debería tener un núcleo muy parecido para atraer a la Tierra con la misma fuerza con que la Tierra atrae a la Luna, y  esto  último si que es imposible. 

  Otra observación: si medimos el campo de gravedad de la Luna, ésta  no tendría  poder  para  retener a otro cuerpo a una distancia  superior a  200.000 km. de su  núcleo, segundo caso: ¿como  va a ser  capaz  de retener a otro cuerpo con la misma fuerza de atracción  que lo hace la Tierra, que dista de la Luna 384.000 km.? (distancia media) Esto demuestra que la intensidad gravitatoria de ambos cuerpos no es la misma, por lo tanto su atracción no puede ser igual, tercer caso: si la comparación  entre la Tierra y la Luna la hacemos tomando el conjunto de sus masas, tampoco  puede ser la misma, pues la Tierra tiene un diámetro de 12.756 km, mientras que el diámetro de Luna, es de 3.475 km. Esto quiere decir que tenemos que volver  ha tomar otra vez como referencia la ley de la gravitación Universal de Newton, donde dice que la gravedad es producida por la masa de cada cuerpo, entonces, ¿cómo la Luna va atraer a la Tierra con la misma fuerza con que la Tierra atrae a la Luna.?

   Veamos otro ejemplo: un hombre que  en la superficie de la Tierra pesa 80  kg.,  en la  superficie de la Luna  no pesaría  más de  27 kg., esto puede demostrar que la intensidad de la gravedad  de los dos cuerpos no es la misma; es lógico que esto sea así, basta con comprobar que el diámetro que tiene la Luna es un tercio del diámetro que tiene la Tierra. Si aplicamos la Ley de la Gravitación Universal de Newton, la intensidad gravitatoria de cada uno de estos dos cuerpos,  tiene por fuerza que ser  diferente. Para que dos cuerpos se atraigan con la misma intensidad,  sus masas tienen que ser iguales; de lo contrario, uno de estos dos cuerpos será el dominante y el otro el dominado dentro de cada sistema, como en verdad ocurre, con  la Tierra y la  Luna.

            La distancia existente entre la Tierra y la Luna es aproximadamente de 384.000 km. (distancia media).  La intensidad de la gravedad  terrestre  (fuerza más activa)  penetra en  ese camino  342.900 km., mientras que la fuerza de gravedad de la Luna  (fuerza menos activa)  sólo penetra en el mismo 38.100 km. Aunque el campo de gravedad de la Tierra puede sobrepasar los 600.000 km. Esto demuestra claramente que la fuerza de gravedad que desarrolla cada uno de estos dos cuerpos, es distinta.  Así que la idea que Newton tenía sobre la gravedad, no era correcta; en este sentido Newton estaba equivocado, pues la manzana no atrae a la Tierra en la misma forma que la Tierra atrae a la manzana.

  Tenemos que diferenciar que no toda clase de masa o sustancia genera gravedad. La manzana no tiene poder de atracción sobre nada y mucho menos sobre la Tierra. La manzana cae al  suelo sólo por la fuerza de atracción que desarrolla la gravedad de la Tierra, no por ninguna fuerza que pueda desarrollar la manzana, exactamente  le sucede igual a las rocas, al agua, la a arena, a la madera, etc, son masas muertas que no  generan  gravedad, sólo sufren la atracción que desarrollan los cuerpos que sí desarrollan  gravedad.

            Otra observación: en todos los cálculos que se han hecho sobre la Luna, nunca se han tenido en cuenta los períodos de rotación de cada uno de estos cuerpos, así mientras la Tierra da una vuelta sobre su eje cada 23 h 56 m 41 s,  (desarrollando el día terrestre).  La Luna permanece inmóvil, mostrándonos siempre la misma cara, el mismo hemisferio. Nuestro satélite no desarrolla movimiento de rotación, la Luna está inmóvil desde hace X millones de años, (no desarrolla este movimiento en contra de lo que hoy se dice), luego es imposible admitir que estos dos cuerpos se atraigan con la misma  intensidad.

Si la Luna perdiera la fuerza de atracción de la Tierra, dejaría de desarrollar  movimiento de revolución al alrededor de la Tierra, en cuyo caso la Luna daría vueltas alrededor del Sol y no alrededor de la Tierra  por  caer el satélite fuera del campo de gravedad de la Tierra y dentro del campo de gravedad del Sol.

  LOS  MOVIMIENTOS  DE  LA  LUNA.  

  Cuando, en 1.543, Copérnico  situó al Sol en el centro del sistema solar, sólo la Luna fue dejada como cuerpo que daba vueltas alrededor de la Tierra, todos los demás planetas empezaron a formar  parte  del nuevo sistema solar que el científico polaco daba por sentado, denominado sistema heliocéntrico.

  El movimiento de revolución de la Luna con respecto a las estrellas constituye el movimiento sideral (mes sideral) de 27 días 7 horas 43 minutos 11 segundos y, la revolución de la Luna en torno a la Tierra y con relación al Sol, constituye el movimiento sinódico (mes sinódico) que tiene una duración de 29  días, 12 horas,   44 minutos y 2,8 segundos. Cuando la Luna ha efectuado una revolución alrededor de la Tierra, el Sol ha avanzado algo en su viaje por el espacio a causa del movimiento que desarrolla nuestra galaxia. En este conjunto de movimientos se produce el periodo de rotación de la Tierra, no el de la Luna, al tiempo que se desarrolla por parte del Sol, el arrastre de la Tierra por su órbita en el espacio,  “movimiento de  traslación” que, a su vez, sí produce  el movimiento de revolución de la Luna a su alrededor. Ambos movimientos  están  interrelacionados entre sí. El arrastre de la Luna alrededor de la Tierra debe continuar durante 2,5 días más, antes de que se produzca el movimiento sinódico, como podemos ver en la siguiente figura 14- 1

                                                          

                                                            Figura 14 - 1

Detalles de los movimientos de la Tierra, de la Luna y de la Tierra- Luna.   

A.- Movimiento  de rotación de la Tierra:  desarrolla el día terrestre en 23 h. 56 mi. 41 s. Es lo que tarda la Tierra en dar una vuelta sobre su eje y hace que la Luna vaya dando una vuelta a su alrededor.

  B.- Movimiento de revolución de la Luna: alrededor de la Tierra,  lo hace cada 29 d, 12 s,  44 m, 2,8 seg.  Es lo que se conoce como movimiento  sinódico.

  C.- Movimiento de rotación de la Luna: este movimiento es el que no desarrolla la Luna. Nosotros no podemos ver la cara oculta de nuestro satélite desde ninguna parte o lugar de la superficie de la Tierra.

  D.- Movimiento de traslación de la Tierra alrededor del Sol: una vuelta cada 365,6 días. En este movimiento la Tierra arrastra a la Luna, como el Sol arrastra a la Tierra.

El día de la Luna no es de 24 horas como en la Tierra, sino de 14 días y medio y se debe a la  posición que la Luna ocupa dentro del movimiento de revolución  alrededor de la Tierra, y es debido a la diferencia  existente entre la Luna nueva y la Luna llena,  no al movimiento de rotación  que desarrolla   esta última.

MOVIMIENTO DE ROTACIÓN DE LA LUNA.

      Cuando la Luna gira en torno a la Tierra  (relación a las estrellas) desarrollando el movimiento de revolución  en 27 días 7 horas 43 minutos 11 segundos, en ese mismo periodo de tiempo, es cuando se dice hoy que la Luna da una vuelta sobre su eje desarrollando su periodo de rotación.  Se señala que es esta igualdad  entre su periodo de revolución y el de rotación  lo que hace que nuestro satélite muestre siempre el mismo hemisferio a la Tierra, pero este sincronismo entre los dos movimientos de revolución y de rotación no es posible para mantener oculta una de las caras de la Luna, además de no ser verdad. Lo primero deberíamos de ver desde algún lugar de la superficie de la Tierra  la cara oculta de la Luna y como podemos ver esto no se produce de ninguna forma, además si la Luna pudiera desarrollar movimiento de rotación, las dos caras de la Luna, serían muy parecidas, no existiendo una diferencia tan grande entre sus dos hemisferios, como podemos ver en la figura 14 – 2

                                                         Figura 14 - 2

Esta es la cara visible de la Luna, podemos ver que solo hay 2 o 3 impactos de meteoritos, con el desarrollo de grandes mares o llanuras lisas, que caracterizan la cara que todos conocemos, mientras la cara oculta está completamente llena de cráteres, hoyos e impactos, parece que es la superficie de otro satélite, como podemos ver en la siguiente figura 14- 3

                                                       Figura  14- 3

Esto es debido a que la Luna ha estado inmóvil desde hace muchos millones de años. Además, la sincronización de los dos movimientos en un determinado cuerpo, sería  un proceso aún más difícil de realizar que el desarrollo del propio movimiento de rotación, pero en realidad esta confusión se debe a que no se conoce bien la fuerza de gravedad. Hoy pensamos que la gravedad es una fuerza eterna, algo  perpetuo que nunca desaparece y esto, por supuesto, no es verdad.

  Lo primero que hay que tener en cuenta es que la gravedad  no es una fuerza que produce la masa, así sin más, en este sentido Newton estaba equivocado, la masa por sí sola no desarrolla fuerza de gravedad,  es una sustancia  inerte, algo que sin la electricidad no puede  evolucionar. La gravedad es una fuerza  que la naturaleza dotara a las estrellas para desarrollar la mecánica de termofusión- nuclear o que la naturaleza dotara para que la energía pudiera evolucionar. Sin esta fuerza las estrellas no podrían existir, el Universo no podría ser lo que es.

 La gravedad es la llave,  la fuerza  modeladora del Universo, es el centro de la Física, las manos del creador,  la fuerza más maravillosa que existe y que nace y deriva de la electricidad, la energía pura, el principio de todo.

 

 

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                                                                                 Miranda  Lopera  J.

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